
Veo al aire que viaja como el tiempo, sin atrancarse en el limbo de la eternidad. Imponiendo su poder, el de ser invisible pero muy venerable. Nos trivializa por completo ante nuestro intrascendente lapso existencial.
Voces de la nada, el silencio de las cosas. Almas desgastadas por el hambre del descanso. La muerte que implora, sin suerte, ante su ósmosis pertinaz por ser inmortal.
¿Quién es parte del todo en ese viaje?, ¿Como sería estar al lado del tiempo y verlo reírse de la ineludible acción de vivir?.
Por esas cosas me cuesta creer el Diós. En realidad no me cuesta tanto no creer. Si voy a creer en algo prefiero creer en la explosión de la galaxia y que todo esté pasando y que ya haya pasado... y así entonces al solo hecho de vivir ya estamos muertos si las cosas ya pasaron. ¿Y que sentido tendría que las cosas sean así bajo el lapiz de un creador?.
Cuantas cosas contempla uno, al ver sin ver, los fragmentos en el aire…

1 comentario:
Me gustó el posteo y me gustó la foto.
Saludos!
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